
El pasado 14 de enero participamos por primera vez en el taller de construcción con maderas reutilizadas que se celebra en la Universidad de Alicante, en la Escuela Politécnica Superior de Arquitectura, como broche final de la Cátedra de Arquitectura Sostenible. Una experiencia intensa, práctica y muy alineada con nuestra forma de entender el oficio, la colaboración y el papel que pueden – y deben – tener las empresas en la construcción de un futuro más resiliente.
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Reutilizar como punto de partida
Este taller se celebra cada año con una premisa clara: trabajar a partir de materiales existentes. Las maderas, listones y tableros utilizados no son nuevos, sino que proceden de los talleres del año anterior. Lejos de ser una limitación, esta condición se convierte en el punto de partida del ejercicio: entender el material disponible, adaptarse a él y sacarle el máximo partido desde el diseño y la construcción.
El objetivo del taller cambia cada edición y viene marcado por la Conselleria de Vivienda y Arquitectura Bioclimática, siempre en relación con problemáticas reales del territorio. En esta ocasión, el foco estaba puesto en los fenómenos meteorológicos extremos y, en concreto, en las DANAs. El reto para los estudiantes era diseñar y construir estructuras capaces de disminuir su impacto o servir como sistemas de protección, prevención o ayuda en situaciones de emergencia.


Del diseño a la construcción: tres jornadas de trabajo
El trabajo se desarrolló a lo largo de tres jornadas. En la primera, los estudiantes recibieron una explicación general del contexto y una serie de condicionantes básicos. A partir de ahí, comenzó la fase más conceptual: el diseño. Se trabajó inicialmente con tres propuestas constructivas diferentes. Los alumnos debatieron, analizaron la viabilidad de cada opción, estudiaron el uso del material disponible y consensuaron finalmente una única propuesta que sería la que se llevaría a cabo.
Segunda jornada: construir en tiempo real
La segunda jornada fue, sin duda, la más intensa y la que nos implicó de lleno. Un grupo de unos 20 estudiantes se enfrentó a la construcción real de la pieza, al mismo tiempo que preparaba toda la documentación técnica requerida: planos, medidas, despieces y criterios constructivos. Durante aproximadamente seis horas, el taller se convirtió en un espacio de trabajo colectivo donde las ideas pasaron definitivamente del papel a la madera.

Nuestro papel durante esta jornada fue acompañar todo el proceso constructivo desde la carpintería técnica. Uno de nuestros carpinteros estuvo presente durante toda la mañana, trabajando codo a codo con los estudiantes. Ellos, con planos en mano, estudiaban medidas, resolvían encuentros y tomaban decisiones en tiempo real, trasladando indicaciones precisas para cortar, adaptar o manipular las maderas reutilizadas existentes. Fue un ejercicio muy enriquecedor de comunicación, aprendizaje mutuo y trabajo en equipo, donde el oficio y el diseño se encontraron en un punto intermedio.
A contrarreloj y con el desgaste lógico de una jornada intensa, los estudiantes consiguieron finalizar la parte más manual de la construcción, dejando lista la pieza para su presentación. Más allá del resultado final, el valor estuvo en el proceso: entender las limitaciones reales del material, ajustar el diseño a lo posible y asumir que construir implica decidir, renunciar y adaptarse.

Tercera jornada: presentación y cierre del taller
La tercera y última jornada se desarrolló en Granada. Los estudiantes se desplazaron hasta allí para presentar su trabajo en colaboración con la Universidad de Granada, cerrando así el ciclo del taller de maderas reutilizadas. Este intercambio entre universidades refuerza el carácter abierto y colaborativo de la iniciativa, ampliando el alcance del aprendizaje y del propio proyecto.
Más allá del taller: colaboración, aprendizaje e identidad de marca
Para nosotros, esta colaboración ha supuesto mucho más que participar en un taller puntual. Ha sido una oportunidad para salir de nuestros propios proyectos, ampliar horizontes y compartir conocimiento con estudiantes que pronto formarán parte activa del sector. Creemos firmemente en la importancia de implicarnos en este tipo de acciones, donde se cruzan arquitectura, material, territorio y oficio.


Invertir tiempo y recursos en iniciativas como esta forma parte de nuestra manera de construir identidad de marca: una identidad basada en la colaboración, la innovación aplicada y la conexión real con los procesos de diseño y construcción. Ha sido nuestra primera vez en este taller, pero sin duda no la última. Porque cuando el diseño baja al taller y se enfrenta a la realidad del material, pasan cosas que merecen la pena.
Como parte de esta experiencia, hemos querido documentar el proceso y el ambiente del taller, poniendo el foco en el trabajo colectivo, el material y el paso del diseño a la construcción real. Puedes ver un resumen de la jornada en nuestro reel de Instagram, donde compartimos algunos de los momentos más significativos del taller y nuestra forma de entender este tipo de colaboraciones. Una manera de seguir construyendo cultura de proyecto más allá del propio taller.



